miércoles, 11 de enero de 2017

¿Soledad?

Me fui y no le importó.
Me fui y no me buscó.
Me fui y no preguntó a dónde iba, no llamó.
Llamé mil veces, mas nunca hallé respuesta.

Regresé. Me escondí pero no notó mi ausencia.
Cedí y aún así no hubo palabras que escucharan mis oídos.
Todo seguía normal, solo que con miradas esquivas y sin ningún tipo de comunicación.
No aguanté más. Siempre la noche me vence y tira el orgullo a un lado.
Me lancé sobre su cuerpo. No me ignores, repetí una y otra vez. Nada cambió. Solo recibí un "quiero dormir... dormir".
Comencé a llorar con sentimiento y no hubo conmoción de su parte. Fue ahí cuando comprendí que verdaderamente estaba sola.