El viento fluye, se mueven las olas,
las ideas pasajeras que se quedan
en la memoria para siempre,
entre el bien y el mal.
¿Estar para ser
o ser para estar?
Tu mirada me la llevo a todos lados,
la miro a diario,
la veo cuando no estás.
Te has inmortalizado en mi mente,
aquí hay un lugar infinito para ti.
Quédate, aunque te hayas ido.
Regresa, aunque te vuelvas a ir.
Para mí,
con un suspiro basta
si se trata de ti…
aquí conmigo, ahora o después.
Tal vez no llegue la noche a ver el día
o el día a la noche.
Pero mis ojos imaginan tu piel,
te acaricio con los recuerdos
que siguen vivos, impregnados,
como la tinta al papel.
Lo mejor de todo
es que esto ya te lo he dicho.
Y este es solamente el eco de mi voz
retumbando en tu cabeza.
