Me levanto pensando que hoy voy a encontrarte. Me propongo no buscarte, pero rápido lo olvido y salgo en la persecusión de tu olor. Aroma que llena el espacio de tu ausencia. Y es que aunque nunca has estado aquí, mi pensamiento te ha traído una y mil veces. Quisiera que existieras para pedirte que te quedaras.
